20 de Agosto de 2018

Mi plan después de Turquía era cruzar la frontera con Irán y seguir por tierra hasta Pakistan e India. Pero pasar por Irán significa un negativo para conseguir la visa en USA, y desde que estos cambiaron de presidente es una denegación de visa segura. Y como tengo más interés en visitar USA que Irán solo puedo cambiar la ruta, otra vez. Y que país pequeño puedo cruzar la frontera desde Turquía? pues el mío propio!! y con esto decidido me fui acercando hacia Georgia por al mar negro y pasando por Ardeşen en la provincia de Rize como último destino dentro de Turquía. La provincia de Rize es verde y muy bonita pero desgraciadamente los 2 días que estuve allí llovió bastante y no pude ver nada. Y como dato para otros que sí puedan ir mi amiga Nilgün ya se encargó de darme envidia con fotos de su paso en bici por esa región.

Hola Georgia! soy George! y esta es la semana que pasé aquí!

He cruzado la frontera y subido al bus hacia Batumi. No me gusta lo poco que veo de la ciudad, llueve, y no me gusta la lluvia para viajar. Buscando la estación de trenes para ir directo a la capital Tbilisi vi un minibus que iba para allí. No es lo más cómodo pero se que es más rápido que el tren porque es difícil que queden plazas. En el viaje hicimos varias paradas pero en una ya me quisieron timar un lari (moneda Georgiana) de forma entre ser idiota o pensar que yo lo soy. Paramos en unos restaurantes de carretera, voy a la tienducha que tiene una especie de panes y el conductor compró uno así que debe ser decente. Pido mi pan y le doy 4 laris esperando que me devuelva 1 lari. El se hace el loco y yo le miro fijamente. Ante su indiferencia le llamo la atención, con gestos le pido mi lari y le señalo el escaparate. Tontaina! tienes el precio puesto! si me quieres engañar curratelo más! sonríe sabiendo que le pille y me da el lari.

El viaje Batumi Tbilisi son 8 horas en coche con paradas. En todo el camino me quede mirando lo verde que es todo el país. Como solo voy a estar una semana y los últimos días quiero estar ver Tbilisi sin prisa decido alquilar un coche 3 días y recorrer todo lo que pueda. Y aquí entra en juego esa factastica experiencia de viajar que es conocer gente de muchos países y en este caso haber conocido a un georgiano en Chipre que me puso en contacto con su amigo de Tbilisi y con su ayuda alquilar un coche a precio de local. El alquiler en el centro estaba a $45/día lo más económico, yo pagué $20/día con seguro todo incluido en una empresa a las afueras de la ciudad. Al ir a recoger el coche use la app de yandex taxi que es lo que usan en Georgia y el yandixta también pensó que yo era idiota y nada más salir se le ocurrió dar un rodeo para volver otra vez al mismo sitio, solo ha sido 1 minuto pensé se lo puedo permitir. Según google maps solo tiene que seguir recto 12km siguiendo el río. Al poco el hombre siguió pensando que yo era idiota y decidió cambiar al otro lado del río. Bueno, otros 2 minutos pensé yo. Y al poco volvió a intentar otro rodeo sin sentido y ya le tuve que llamar la atención. Señor tengo el camino en mi móvil y usted tiene el navegador con la ruta bien a la vista! tengo que llamar a la policía?. «Police»?. Sí police si no deja de marear. Y con eso ya no dio más rodeos. 10 laris es lo que debería costar ese viaje, eso es lo que le di y el me pidió disculpas.

Buscando los mejores lugares de Georgia en varios blog me los marque en mi Google Maps y ya con mi coche no perdí más tiempo y me dirigí al primero de ellos, Kazbegi.

El caminio hacía aquí fue el más bonito que vi en Georgia. Montañas enormes, verdes, pequeños riachuelos y cascadas creados por la lluvia adornan las montañas.

Aquí es muy normal hacer autoestop y muchos mochileros y locales se mueven así. Mi primer autoestopista fue un hombre mayor que me pidió que le acercara apenas un km hasta su casa. Por el camino recogí a 2 jóvenes bielorusos que iban hacía la frontera con Rusia y mi destino estaba pocos km antes de ella, al final terminé acercándolos hasta la frontera. Llegué a Kazbegi de noche, vi a mucho turista montañero con equipo para una buena travesía y yo en pantalón corto y mis adidas. Creo que tendría que haber planteado Georgia de otra forma. Compré algo de comer en un super y seguí una pequeña carretera que subía hasta una iglesia en lo alto de una montaña pegada al pueblo, aparqué el coche pegado al muro que rodea la iglesia, cené un poco y dormí dentro del coche esperando despertar con unas vistas increíbles de los montes. Con la oscuridad de la noche en la montaña de enfrente, más alta que esta, se veían las luces de otra Iglesia.

Me desperté con la primera luz, bastante mal en ese coche por cierto, y aunque las vistas no fueron como esperaba no me disgustaron tampoco. Una manada de caballos andaban sueltos pastando por la montaña. Un pastor con su enorme rebaño. La verdad que no era mala vista.

La puerta de la valla de la iglesia estaba cerrada y no me parecía correcto saltarla. Para no perder tiempo decidí intentar llegar hasta la otra iglesia en coche pero el camino de piedras no era el más adecuado para mi coche de alquiler, di media vuelta y para mi siguiente destino que está muy lejos. Por el camino pasé por delante del monumento de la amistad Rusia-Georgia

Y la estatua de un extraño monje al que no pude evitar parar para hacerle unas fotos.

Siguiente parada interesante fue la Catedral de Svetitsjoveli.

Y después de una paliza de horas de coche llegué de noche a la ciudad de Kutaisi para dormir y por la mañana ir al monasterio de Gelati. Acerqué hasta allí otra pareja de alemanes. No me impresionó mucho la verdad y seguí camino hasta la columna de Katskhi. Una columna de roca de 40 metros de altura y en lo alto una ermita donde vive un monje.

Siguiente parada la ciudad de Chiatura donde hay una iglesia en una cueva, pero lo que más me llamó la atención es un viejo teleférico de la época soviética que sigue en funcionamiento. Por desgracia volvía a tener el tiempo muy limitado y no pude subir en el al no saber seguro a que hora iba a volver a bajar pues no tiene horario fijo. El funcionamiento es muy bueno, en ambas paradas del teleférico hay unas señoras y cuando el teleférico está listo para mover ambas tienen que hacer sonar unos timbres para confirmar que esta todo OK para mover.

Mi siguiente y última parada antes de volver a Tbilisi es Sighnaghi, un pueblo en medio de la zona de viñedos que era nada hasta que el anterior gobierno decidió hacerlo destino turístico enológico y parece que lo consiguió. Aunque el vino no era lo que a mi me interesaba y si el paisaje que por desgracia para mi no fue como esperaba. Aquí me alojé en un hostel de lo más peculiar, una casa vieja, gestionado por una señora mayor que no para de hablar y como a la hora que llegué estaba casi todo cerrado me sacó comida de su nevera para cenar, después me pidió 10 laris que fueron justos. Una interesante reunión en la terraza con 3 turistas franceses que también se alojaban ahí, la dueña, el hijastro, 2 jóvenes armenios de otro hostel y unas botellas de vino que sacaron amenó unas horas antes de dormir.

Con una pequeña desilusión para mis intereses paisajisticos por este destino y las carreteras de la zona me volví a Tbilisi a devolver el coche antes de que se me hiciera tarde. Algo que me dio otra historia que recordaré. Al llegar a la empresa de coches el coche tenía un arañazo que no tenía cuando lo recogí… Bien parece que eso era un problema serio con el seguro pero para resumir diré que después de 2 horas. llamar al seguro y que viniera la policía para tomarme declaración de que ese arañazo lo «vi cuando llegué a la empresa» todo se solucionó y yo me pude ir subido en el coche de la policía que me acerco hasta el centro.

Sobre la conducción en Georgia decir que las estimaciones de tiempo de Google maps en este país son completamente erróneas y todo tarda mucho más de lo que esperas por culpa del tráfico y las carreteras. Que los georgianos conducen con el culo y las normas y señales son orientatívas, que en un carril pueden ir tantos coches como quepan, que adelantar en linea continua y sin visibilidad es normal. Los paises arabes también conducen mal pero hasta ahora no vi una conducción tan temeraria como norma general.

En Tbisili me quedé los últimos días hasta que tomara mi vuelo a India. Es una ciudad bonita, especialmente su casco antiguo más cuidado y preparado para el turismo.

Pero también los viejos barrios de alrededor tienen su encanto con sus viejas casas que necesitan una restauración urgente.

Un día me apunté a un free-tour por la ciudad vieja, que siempre es una de las mejores opciones para tener un primer contacto con una ciudad y sus costumbres. Todo el país de Georgia es productor de vino, y la gran mayoría de lo que producen lo consumen ellos mismos. El anterior gobierno hizo cambios drásticos para sacar al país del desastre, despidió a toda la policía y políticos corruptos, preparo al país para recibir turismo y se preparó para intentar entrar en Europa. Hasta construyeron un puente en honor a Europa.

Interesante también que en el último cambio de gobierno pasaron de uno pro-europa a uno pro-rusia que intento derruir el puente , paralizó los cambios en marcha e incluso paralizo la finalización de un edificio en un parque casi terminado que ahora a efectos oficiales no existe ni aparece en los planos turísticos, aunque es difícil no verlo…

En el monte tienen una estatua enorme de la madre de Georgia, en la mano izquierda tiene una copa de vino, en la derecha una espada. Significa que si vienes en paz te ofrecerán vino y si quieres guerra te darán con la espada. A mi me gusta más la que dice que si no bebes vino en Georgia te mata.

Muy curiosa la figura (estatua y persona) del director de reuniones o como se traduzca al español (toastmaster en inglés, tada en georgiano) que básicamente es el único que hace los discursos y brindis cuando se reunen para celebrar y salvo que el toastmaster te de permiso nadie más puede brindar por muy arriba que se venga uno con el vino.

También me gustó mucho la zona de los baños de azufre con sus tejaditos originales.

Y no muy lejos de ahí una pequeña catarata y unas bonitas casas de madera.

Y referente a comida si vienes a Georgia se debe probar el vino (recuerda que si no lo haces te matan), el jachapuri (unas tortas rellenas de queso), kinkali (una especie de empanadas al vapor rellenas de carne o vegetales) y un colorido dulce que se ve colgando por todas las calles, el churchlela, hecho de zumo de uva y nueces

En el hostel donde me alojé conocí buena gente y muy interesante como el japonés Aki fan de Kílian Jornet y con el que intercambié simcards y dinero suelto de nuestros siguientes países a visitar y que me dio las gracias por haber visitado Japón. O el pakistaní farmacéutico Tanveer que se casará próximamente y su mujer vestirá el burka full equip y con el que pude hablar abiertamente sobre eso y otros temas.

Otra visita recomendada en Tbilisi que nobme podía perder en mi última noche es subir en teleférico al mirador de la madre de Georgia.

Georgia fue un país interesante al que planteé mal como visitarlo. El caminó hacia el norte fue lo que me pareció más bonito. En mi opinión no tiene monumentos o ciudades tan bonitas como otros países en Europa, pero me pareció un país perfecto para el que le guste el montañismo y su naturaleza, con el extra de visitar varios lugares interesantes y disfrutar su vino.

Bien Georgia, George ya se va que tiene que hacer fila.

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