2 de Septiembre de 2018

Tras mi primera experiencia en un tren de larga de distancia en la India llegué a Jaipur y en el hostel los mosquitos me dieron la bienvenida así que lo primero que hice fue salir a buscar a un supermercado el spray que Navjot compró en Udaipur y que funcionaba muy bien pero no hubo éxito. Un chivo turco que también estaba en el hostel me comento que cerca del hospital esta lleno de farmacias y que ahí debían tenerlo. Para llegar al hospital me subí a un bus público y la experiencia fue buena, a penas había gente. Ya en el hospital me recorrí unas 8 farmacias pero todas miraban el spray y decían que no. Era un spray nº1 en UK y parece que solo el de Udaipur lo vendía.

A la vuelta me venía de paso acercarme al Albert hall museum. Mientras hacia fotos una pareja de Indios, Om y Mona, se me acercó y empezó una conversación. Esta maravillosa pareja hacen una labor humanitaria con los niños fantástica con la fundación KidsRights , conocen a Malala y sin conocerme a mi me invitaron a alojarme en su casa cuando quisiera, algo que tuve que rechazar pues el hostel es tan barato que me sabía mal. En un momento la grúa se llevó su moto mal aparcada y ellos salieron tras ella para recuperarla y yo ya me volví al hostel otra vez en bus pero está vez la experiencia fue mas tipo India y estaba a reventar. El hostel es de una mujer mayor belga y su joven novio egipcio. Me fijo en la situación de convivencia, es más que evidente lo evidente.

Al día siguiente decidí dedicar todo el día a visitar los lugares que más me interesaban. El primero al que llegué tras 40 minutos andando vi fue el palacio Hawa Mahal. Pero en el camino ya me toco las narices un niñato en su moto (donde iban 2 amigos más) hizo la gracia de hacer que me atropellaba y yo hice la gracia de hacer que le daba un guantazo. No me giré pero creo que se asustaron por unos gritos que escuché.

Desde el palacio me subí a un bus dirección a una ciudad cercana, Ambar, para ver unas escaleras que parecen bastante espectaculares en fotos. Por desgracia el viaje fue un poco en vano pues habían unos guardas y no dejaban bajarlas y solo se podían hacer fotos desde alrededor.

Para intentar aprovechar el viaje me acerque al Palacio para verlo por fuera pero después de 15 minutos me fui porque un guía no me dejó ni un minuto tranquilo y estuvo los 15 minutos pegado a mi insistiendo. Al rededor de la entrada esta lleno de tuktuks que no dejaban de llamarme y como todo tiene un límite me subí a un bus de vuelta con intención de ir al templo de los monos. Creo que hoy no es mi día y esta ciudad no es mi sitio. El ruido del tráfico aquí me parece insoportable, los taxistas, el calor, las obras en la calle y la suciedad. Aun que no es la mejor hora para ir quiero ir al templo a ver si es más tranquilo.

En el camino de subida un grupo de niños me pide que les haga fotos y que les de dinero. Posan para la foto pero no hay dinero. Al llegar al templo otro grupo de jóvenes intenta hacerse el gracioso. Por lo general me he encontrado con gente amable pero hoy me he cruzado con todos los pesados y jóvenes idiotas. El templo de los monos es lo mejor que hay en Jaipur pero ya no lo disfruto, no quiero ni pagar las simples 50 rupias que piden para hacer fotos.

Me quedé un rato dándoles maní a los monos y decidí volver al palacio Hawa Mahal hacer unas últimas fotos desde las cafeterías de enfrente y subir al bus de vuelta. Dicen que el Hawa Mahal es bonito por dentro.

Me subí al bus de vuelta y como siempre que me ven subir el cobrador me pregunta por mi parada para cobrarme el precio justo y avisarme donde bajar. Le enseño el móvil con la ruta de google maps, donde me tengo que bajar y el punto ROJO donde voy caminando después. Me dice que todo ok. Tras 30 minutos el bus se desvía de la ruta y le vuelvo a enseñar el google map y me repite que todo ok y en pocos minutos el bus vuelve a la ruta de google. Tras otros 10 minutos me dispongo a bajar donde me dice google pero el ticketero me dice que si espero 2 paradas es mejor. Voy mirando el mapa, el bus va por una avenida recta que según el mapa va hasta el infinito y cada vez estoy más lejos. Después de las 2 paradas me indica que es mi destino. ¿Qué? pero si estoy a tomar por culo! No ves el mapa? punto rojo? yo? se ríe y ya tengo suficiente con esta mierda de ciudad y su gente. Le digo de todo pero no me siento mejor porque no entiende ni inglés ni español y yo quiero que entienda todo lo que le estoy diciendo para que se acuerde de mi bien. 30 minutos andando tampoco son muchos pero hoy no es mi día ni esta una ciudad donde quiera pasar más tiempo. Mañana por suerte es mi autobús a Amritsar y de la ciudad solo me queda un lugar por ver para hacer unas fotos, aunque está un poco lejos. Pio y Juli también me hablaron bien de Puskar y ese nombre ya lo había oido antes y no sería la última vez pero a mi me queda en dirección contraria.

Me despierto y está lloviendo y además un sms me avisa que mi bus va a salir 2 horas antes de lo esperado. Por un lado bien porque me iré antes de aquí pero por otro mal porque ya no me da tiempo a ver lo que quería. Me quedaré en el hostel hasta que sea la hora. Les pregunto a la mujer y el novio cuanto me costará el tuktuk al autobús y me recomiendan usar OlaCar que es como el Uber. Mientras estoy escribiendo en el ordenador le pregunto a la mujer que como le va por aquí y porque decidió quedarse en esta ciudad que a mi me parece una p*ta mierda para vivir y entonces se desahoga aprovechado el novio no esta. Aunque por otros comentarios la mujer tampoco es una santa solo le puedo recomendar que compre el primer billete de avión y salga de este país lo antes posible. El novio vuelve y se termina la conversación. Unas horas después yo me subo a mi esperado autobús.

Jaipur ha sido en India mi Fez y mi Luxor.

Pin It on Pinterest

Share This